Postergar decisiones en tu negocio también es decidir quedarte en el mismo lugar
- Sugey Mantilla

- 6 days ago
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Hoy vengo con un artículo corto.
Si has leído mi artículo anterior, allí tienes tela que cortar para reflexionar … y hoy quiero ser más concreta.
Quiero que hablemos sobre ese estado de “mantenernos sosteniendo el negocio”.
En este camino es muy fácil caer en automático. Logras establecer formas de hacer las cosas, y te funciona… porque mantienes el negocio en marcha.
Y en ese mantener, indirectamente decidimos que las cosas sigan iguales.
Porque no tenemos incorporado tener espacios, sesiones estratégicas con nosotras mismas, con nuestro rol para tomar decisiones que cambien:
lo que no nos gusta
lo que no funciona
lo que funciona a medias
Olvidamos el recurso valioso que tenemos cuando somos dueñas de negocio: nuestra capacidad de decidir… Bueno… no solo en el rol de dueñas. Es parte de nuestros recursos internos. El libre albedrío… Elegir.
¿Qué tanto tienes presente que puedes decidir voltear el negocio si quieres… y probablemente ver resultados distintos?
Lo que pasa es que da miedo….. Detrás de tomar decisiones hay un universo de emociones.
Una clienta me dijo: “me siento abusada, porque siento que solo están conmigo en tiempos prósperos”.
Se refería a su equipo y a cómo le da culpa tomar decisiones para hacer cambios.
Entonces se mantiene sin decidir, y de igual forma, no decidir… es decidir quedarse en el mismo lugar, con el mismo equipo.
Tomar decisiones es una habilidad que tenemos que entrenar porque nos va a acompañar durante todo el camino y nunca o casi nunca va a ser cómodo.
Decidir implica reconocer qué es importante para mí. Uno de mis autores favoritos, Raimon Samsó, en su libro La fórmula rentable, dice:
“La toma de decisiones es una ciencia en sí misma. La primera decisión debería ser aprender a tomar buenas decisiones.”
Este artículo tiene un propósito principal: normalizar la incomodidad.
Esa incomodidad que muchas veces sentimos como resistencia.
Date un espacio de silencio…. No tienen que ser horas…. Pueden ser 5 minutos.
Y reconócela. Esa resistencia te acompaña… pero no te define.
En el mismo libro, el autor dice:
“Hacerse preguntas es cómo probarse una prenda. Mentalmente pruebas la decisión.”
Es decir, pruebas opciones e imaginas cómo te vas a sentir con el resultado.
Quiero compartirte 3 preguntas que me ayudan a atravesar la incomodidad cuando tengo que tomar decisiones. Pueden servirte en cualquier situación de tu negocio donde tengas que sostener esa incomodidad y elegir:
¿Cómo me siento con esto?
¿Esto es lo que yo quiero… o es lo que quieren otros?
¿Estoy eligiendo desde lo que quiero o desde lo que temo?
La intención es que te hagas preguntas.Que explores, incluso desde la imaginación, qué conseguirías y cómo te sentirías con el resultado.
En esta era de la información puedes encontrar mucho contenido sobre cómo entrenar esta habilidad. Pero ten presente algo: Siempre dispones de tu intuición para decidir.
Es uno de nuestros recursos internos más valiosos.
Y en este camino de dirigir un negocio, si aprendemos a usarla, vamos a poder sentirnos más plenas, más seguras…tomando decisiones.
No necesitas tener todas las respuestas ahora. Pero sí puedes dejar de postergar una decisión.
No todas. Solo una.
La que ya sabes que vienes evitando...




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